http://www.freeminds.org/doctrine/bloodlaw.htm#death2

 

Traducido por David García Claussell  

La Sangre y la Ley de Dios 

Apreciación Global Bíblica

En el Antiguo Testamento, la sangre del hombre o de una bestia se iguala a su vida, y la pérdida de sangre se iguala con la muerte. Según Gén. 9:4 el alma (la vida; la fuerza de vida) de la carne está en la sangre (también vea Lv. 17:11,14; Dt. 12:23). Por consiguiente la sangre fue considerada sagrada, y no sería usada de forma profana. No se comería bajo esto pena de muerte (Lv. 3:17; 7:26; 17:10,14). Esta ley no se aplicaba únicamente a los israelitas sino también a los extranjeros en medio de ellos (Lv. 17:8-15).

En el sistema de los sacrificios, la sangre se redimía a Dios derramándose sobre el altar y su alrededor (Ex. 29:16; Lev. 3:2). El poder de la sangre estaba en su expiación por los pecados del pueblo; sangre inocente siendo derramada para cubrir los pecados de los culpables.

Este principio alcanzó su verdadero cumplimiento con la muerte de Cristo y el derramamiento de su sangre; un hombre inocente que dio su vida por un mundo culpable. El poder de la sangre derramada de Cristo trae perdón y santificación; establece la paz con Dios y es el único fundamento para reconciliar al hombre con Dios (Heb. 10:18,19; 1ª Co. 10:16; Ap. 7:14). La sangre de Cristo justifica a todos los que vienen a él (Ro. 3:25,26). Dios nos limpia de toda culpa cuando nosotros confesamos nuestros pecados (1ª Juan 1:7-10) y el poder de su sangre derramada nos provee una conciencia limpia ante Dios (Heb. 9:14).

Utilizando un lenguaje figurativo, Jesús les dijo a sus discípulos que: “Si no comiereis la carne del Hijo del hombre, y bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros”, y no morarían en él.  A menos que ellos no viviesen la vida que él vivió y estuviesen dispuestos a derramar su sangre como él lo hizo, ellos no tendrían ninguna comunión con él (Juan 6:53-57). Esto se demostró en la Cena del Señor, al compartir el pan sin levadura y el vino como símbolos de su carne y de su sangre (Lucas 22:19,20). Todos los que pertenecen a Cristo deben participar de esta cena.  Este simbolismo realmente se llevó a cabo literalmente en los primeros tres siglos de la iglesia, ya que muchos cristianos derramaron su sangre como mártires por confesar a Jesús como su Supremo Señor en lugar de al César.

COMIENDO LA SANGRE  

La primera mención de una prohibición de comer sangre se encuentra en Gén. 9:4, dónde a Noé le fue dicho que el hombre podría comer la carne de cualquier animal; pero la carne con la sangre sin embargo él no podía comerla. Ésta no es una prohibición de comer sangre como tal, sino de carne con su sangre. ¿Qué significa esto?

Ésta era una prohibición de comer la carne de un animal (vivo o muerto) que todavía contuviese la sangre en el mismo. Keil & Delitzsch en su Comentario del Antiguo Testamento (Vol. 1, Pág. 152) dice que esto se aplica a:

. . . a la carne en que todavía hay sangre, porque el alma del animal está en la sangre. La prohibición se aplica al comer carne con sangre en la misma, ya fuese de animales vivos, como era la costumbre bárbara en Abisinia, o de animales matados donde la sangre no se hubiese derramado apropiadamente hasta que se muriese el mismo. Esta prohibición presentaba, por un lado, un resguardo contra la aspereza y la crueldad; y contenía por otro lado: “una indudable referencia a los sacrificios de animales, lo que después fue hecho un asunto de ordenanza, y en donde especialmente la sangre era ofrecida, como el asiento y alma de la vida; de modo que desde este punto de vista los sacrificios denotaban la rendición de la vida más íntima de uno, la misma esencia de la vida, para Dios” (Ziegler).

En otras palabras, el simbolismo de la sangre y su relación con la carne era la cuestión. La sangre representada la vida; la vida de las criaturas, y como tal sería tratada con respeto. La sangre debería ser derramada en respeto a la vida antes de comerse la carne.

La ley mosaica trajo otros mandamientos respecto al uso de la sangre, especialmente su uso en el sistema de los sacrificios. Ciertos rituales como rociar la sangre y derramarla fueron estipulados. Los extranjeros quienes residían en sus medios, aunque ellos no podían comer sangre, se les podrían vender la carne que no se había desangrado apropiadamente o de animales que habían muerto y no se hubiesen desangrado (Dt. 14:21). Por esto, nosotros vemos que la sangre no era tanto el problema tanto como lo era el simbolismo de ella; esta última provisión no fue considerada un acto flagrante contra Dios, ya que estaba en el lado práctico; no permitiendo que alimento que estuviese bueno se desperdiciase. Se le podía vender a los extranjeros sin ofender a Dios.

En el Nuevo Testamento, el significado sagrado de la sangre se cumplió con el derramamiento de la sangre de Cristo, y los sacrificios de animales dejaron de tener la importancia que tenían para el pueblo de Dios. Sin embargo, las naciones paganas todavía continuaron utilizando la sangre en todo tipo de ceremonias idólatras y rituales, y se estrangulaban animales quizás como parte de ciertos rituales. Se sabe que a menudo para tener éxito en un negocio, algunas personas en el mundo griego tenían que entrar en un gremio comercial. Cada gremio tenía su dios patrón, y se sostenían periódicamente fiestas en honor a estos dioses, la que envolvían grotescas inmoralidades y el uso profano de la sangre. Los gentiles que se convirtieron a la cristiandad, habiendo estado acostumbrados a este uso profano de la sangre, y que ciertamente sería repulsivo para los creyentes judíos si estos continuaban bebiendo sangre o comiendo carne conteniendo sangre.

Por consiguiente, comer sangre, podría ser piedra de tropiezo para un hermano judío. 1 En Hechos capítulo 15, el concilio de Jerusalén amonestó a la iglesia a guardar ciertas de “estas cosas necesarias”: abstenerse de fornicación, comer sangre y carne de animales ahogados, y alimento ofrecido a los ídolos. ¿Fue esta una ley para los cristianos, como si otra forma de código de ley se estuviera siendo fijada?  No, no puede ser; puesto que Pablo después permite comer carne que se había ofrecido a los ídolos, bajo la base de que realmente un ídolo no es nada en el mundo. Al parecer la orden dada en el pasaje de Hechos era prevenir altercados en la iglesia primitiva, siendo que después por lo menos una de las prácticas “prohibidas” fue considerada “limpio para una persona limpia” (1ª Co. 8:7-9). Por supuesto, la fornicación, siempre es pecado bajo cualquier circunstancia (Ef. 5:5).

¿Y qué sobre el comer sangre? Pedro aprendió que todas las cosas que una vez se consideraron inmundas ahora estaban limpias, significando una verdadera iluminación respecto a las acciones de la carne como lo opuesto a lo que está en el corazón. Una voz vino desde el cielo y le dijo: “Lo que Dios limpió, no lo llames tú común.” (Hechos 10:15)  Anteriormente, Jesús había declarado que todos los alimentos son limpios, enfatizando en el punto qué, es lo que sale del hombre es lo que le contamina, y no lo que él come (Marcos 7:18-23). Pablo menciona que todas las comidas están limpias (Ro. 14:20). El punto real de lo que se come no es lo QUE comemos, sino cómo nuestra conciencia y la de los demás es afectada por lo que comemos (1ª Co. 8:7-13). Mientras que el comer sangre en sí no era descaminado ya mas, no sería probable que un cristiano en ese entonces tuviese una buena razón para hacerlo, ya que esto ofendería a los demás.

La historia muestra que los cristianos primitivos se negaban a beber sangre, por lo menos a través del siglo segundo (Ante-Nicene Fathers, {Los Padres Antes de Nicea} Vol. IV, Pág. 192). No obstante eran sobresalientes las ofensas paganas utilizando la sangre, incluyendo los gladiadores quienes se bebían la sangre de sus víctimas. Tal clima le impediría a los cristianos la libertad de comer sangre; puesto que ellos no deseaban ser clasificados con los paganos.

Refutando Los Testigos de Jehová

La Watch Tower objeta comer e incluso las transfusiones de sangre básicamente por las siguientes cuatro razones:

[1] Ellos dicen que la prohibición contra comer sangre se aplica a toda la humanidad, según Gén. 9:4, incluso antes que la ley mosaica fuese dada. De modo que si bien la Ley fue abolida por Cristo, todavía esta ley en particular se aplica hoy en día.

[2] La ley mosaica muestra la santidad de la sangre y cómo tenían que ser derramada en la tierra. Aquellos que comiesen sangre se les aplicaba la misma penalidad que a los adúlteros. Aunque la Ley ya no está más en efecto, los mismos principios están.

[3] El “Cuerpo Gobernante” de la iglesia cristiana primitiva le prohibió comer sangre a los cristianos. Adicionalmente, que las transfusiones son una forma de “comer” sangre, y por consiguiente del mismo modo se prohíben.

[4] Las razones médicas son suficientes para evitar las transfusiones de sangre, ya que muchos han contraído tantas enfermedades por las transfusiones de sangre.

La posición de la Watch Tower en cuanto a las transfusiones de sangre puede refutarse utilizando sus propias declaraciones, o acercamientos lógicos. Utilizando sus cuatro principales objeciones, uno puede establecer los siguientes puntos en contestación a lo anterior aquí arriba:

RESPUESTA A RAZÓN #1: La clave aquí es mostrar las inconsistencias de la posición de la Watch Tower sobre las leyes que tratan con los creyentes y los no creyentes.

El libro Ayuda Para Entender la Biblia indica en la página 1493, en referencia a la amonestación de Hechos 15:20:

“El espíritu santo actuó en armonía con lo que el Dios Todopoderoso había declarado siglos antes de que el pacto de la Ley llegase a existir, a saber, la ley que dio a Noé (Gen. 9:4) que es universal, y que aplica a la humanidad de todos los tiempos y lugares desde que fue promulgada. La ley mosaica fue cancelada (Col. 2:14), pero no la ley que le precedía, pues la ley mosaica simplemente había incorporado y detallado la ley universal promulgada siglos antes.”

La “ley” que precedió la ley mosaica a la que ellos están refiriéndose es el pasaje en Gén. 9:4. Ellos están diciendo que ésta es todavía una ley universal para TODOS los hombres. Sin embargo, al mismo tiempo, los testigos de Jehová les permiten a sus miembros vender su sangre como alimento o para transfusiones a través de las venas de otros, bajo la base de que los israelitas podían vender la carne de animales ahogados ó que no se habían desangrado, esto a los residentes extranjeros que residían entre los israelitas (Dt. 14:21). La Atalaya del 15 de mayo de 1965, Pág. 295-296 {En inglés corresponde a The Watchtower del 15 de Nov. de 1964, página 682, 683}dice:

“Algunos médicos que son testigos de Jehová han administrado transfusiones de sangre a personas del mundo a petición de ellas. Sin embargo, no lo hacen en el caso de un testigo dedicado de Jehová. En armonía con Deuteronomio 14:21, el administrar sangre a petición de personas mundanas queda de la propia conciencia del doctor cristiano. Esto es semejante a la situación que se enfrenta un carnicero o un abarrotero cristiano que tiene que decidir si puede vender con la conciencia limpia morcilla a una persona mundana.”

Por un lado, la Watch Tower argumenta que Gén. 9:4 se aplica a todos, ya que no es exclusivo de la ley mosaica; y sin embargo, en práctica ellos implican que el pasaje de Gén. 9:4 no es obligatorio para los que no son cristianos, y que según Dt. 14:21 es aceptable ante los ojos de Dios administrarle sangre a otros. Esto revela su inconsistencia, así como su fracaso para entender por qué Dios hizo tal concesión en Dt. 14:21.

¿Es Génesis 9:4 una ley que todavía se aplica a los cristianos de hoy día? Algunos sienten que en vista de que no hay ninguna revocación oficial de esta prohibición, aún está en efecto. No obstante, un argumento superior puede deducirse por la posición en el Nuevo Testamento sobre lo que puede comerse y lo que no se puede. Los judíos estaban bien familiarizados con muchas leyes concernientes a la dieta de los que son animales limpios e impuro; algunos podían comerse y algunos no. Sin embargo, cuando algunos en la iglesia empezaron a insistir en regresar a ciertas leyes que involucraban dietas, circuncisión, etc., los apóstoles se opusieron a esto basándose en que destruiría la obra de la gracia de Dios reestableciendo otra forma de código de la ley (Gál 2:4,16,18-21).

RESPUESTA A RAZÓN #2: Es verdad que todavía la sangre es sagrada; Jesús murió para salvarnos de nuestros pecados, y de su sangre se habla en todo el Nuevo Testamento como vital y sagrada. ¿La pregunta REAL es, comer sangre todavía es equivalente a profanar la vida? No en la mayoría de los casos modernos de utilización incidental de sangre. ¿Además, hacer uso de sangre como un vehículo para salvar una vida (como las transfusiones de sangre) al mismo tiempo esto constituye una profanación de la vida, o un respeto por la vida? La respuesta es muy obvia.

RESPUESTA A RAZÓN #3: Como fue indicado antes, el concilio de Jerusalén no estaba preocupado por el problema de la sangre como alimento en si,  sino más bien en mantener la armonía, unidad y las conciencias limpias dentro de una iglesia mixta de gentiles y judíos cristianos.  

También debe clarificarse que una transfusión de sangre no es lo mismo que comer sangre. La Watch Tower confunde el tema señalando que la sangre actúa como un tipo de “alimento” en las transfusiones (vea el folleto La Sangre, la Medicina y la Ley de Dios, páginas 17,18), considerando que el problema REAL con el cual ellos debieran estar bien preocupados es, si ó no, el uso de sangre para salvar una vida es estar profanándola. Ciertamente este no es el caso cuando una persona se está muriendo, y una transfusión de sangre puede salvarle su vida.

Es importante notar que los judíos ortodoxos de hoy día, al tiempo que TODAVÍA OBEDECEN las leyes del Antiguo Testamento contra el comer sangre, creen que no hay nada malo tener una transfusión de sangre. Ni siquiera en las mentes legalistas judías se hace tal conexión, y sin embargo el Cuerpo Gobernante de la Watch Tower le impone su propia interpretación sobre esto, a las fuerzas, a sus seguidores.  

RESPUESTA A RAZÓN #4: Las razones médicas están en una categoría totalmente diferente a las razones bíblicas. Podría ser más factible aceptar una transfusión de sangre desde un punto de vista bíblico, que negarse a una bajo una base médicas. ¿Pero cuán peligrosas son las transfusiones de sangre?  La Watch Tower se va a los extremos en un esfuerzo para tratar de expresar todas las complicaciones que podrían surgir como resultado de una transfusión de sangre, pero nunca les mencionarán cuántas vidas se han salvado. ¡Les encanta citar autoridades médicas quienes han advertido del uso de sangre y de la posibilidad de contraer SIDA o hepatitis, etc., no obstante, honestamente no preguntan por qué los doctores entonces todavía utilizan la sangre! La razón es porque las ventajas y los aspectos positivos de la sangre sobrepasan significativamente por muchísimos más a los que son negativos; y si una persona está a punto de morir debido a pérdida de sangre, los doctores normalmente se arriesgarán por encima de las desavenencias. Ninguna mención es hecha por la Watch Tower de cuántos testigos de Jehová han muerto en la mesa de operaciones debido a su negativa administrarse una transfusión de sangre. Sin embargo, muchas vidas han sido salvadas debido a una orden judicial para una transfusión, sobre todo en el caso de los infantes, esto sin ningún crédito para los padres que son testigos de Jehová.

LA REAL VERDAD – ¡LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ ACCEDEN A UTILIZAR SANGRE!  

La Atalaya del 15 de noviembre de 1963, Pág. 700 {En inglés corresponde a The Watchtower del 15 de feb. de 1963, Pág. 124} le dijo a los testigos de Jehová que ellos no podían recibir todo lo que se saca de la sangre en un tratamiento médico: 

“...porque no sólo es la sangre íntegra sino todo lo que se saca de la sangre y se usa para sostener la vida o fortalecerlo a uno lo que queda bajo este principio.” 

Sin embargo, seis años más temprano ellos habían hecho una excepción en el caso dónde los sueros de sangre se podían inyectar en forma de inoculación. En La Atalaya del 1º de agosto de 1959, página 479, {En inglés corresponde a The Watchtower del 15 de Sept. de 1958, Pág. 575}dice:

“La inyección de anticuerpos en la sangre en un vehículo de suero sanguíneo o el uso de los fragmentos de sangre para crear tales anticuerpos no es lo mismo que el tomar sangre, sea que fuere por vía oral o por transfusión, como nutritivo para fortalecer las fuerzas vitales del cuerpo. Aunque no era el propósito de Dios que el hombre contaminara su corriente sanguínea con vacunas, sueros o fracciones de sangre, el hacerlo no parece estar incluido en la expresa voluntad de Dios que prohíbe la sangre como alimento. Por lo tanto sería un asunto de criterio particular el que uno acepte o no acepte tales clases de medicación.” 

Varias inconsistencias deben señalarse sobre ésta declaración. En primer lugar, posteriormente su declaración en el 1963 la contradice, y sin embargo, ambas posiciones todavía son consideradas como válidas en la actualidad. Ellos, secundariamente, argumentan que la Biblia siempre conecta la prohibición de sangre y su uso como que es un ALIMENTO, y siendo que las vacunaciones no son un alimento, realmente no se aplica de la misma manera. Ahora ellos están haciendo el tema de la SANGRE COMO UN NUTRIENTE, en lugar de la SANGRE COMO SAGRADA. Si ellos realmente creen que la sangre todavía debe ser considerada de la misma manera como está en Gén. 9:4 y Dt.12:23,24, ellos no utilizarían la sangre para nada, sino que siempre la derramarían en la tierra. ¡De hecho, actualmente ellos utilizan este mismo principio para argumentar contra las autotransfusiones! La Atalaya del 1º de abril de 1960, Pág. 223 {En inglés corresponde a The Watchtower del 15 de Oct. de 1959, Pág. 640}se afirma:

“Según el método de manejar la sangre prescrito por la Biblia, la sangre cuando se sacaba de un cuerpo había de derramarse sobre el suelo como agua y había de cubrirse con polvo. (Lev. 17:13,14; Deu. 12:16,23,24; 15:23; 1 Cró. 11:18,19)  Esto se debe a que la vida está en la sangre y tal sangre derramada se considera sagrado delante de Jehová Dios. El pacto concerniente a la santidad de la sangre declarado después del Diluvio todavía es válido hoy día, y abarca tanto la sangre de animales como de humanos, sea la de uno mismo o la de otra persona. En consecuencia, el que se le saque la sangre a una persona, y se almacene y después se introduzca en la misma persona sería una violación de los principios bíblicos que gobiernan la manera de tratar con la sangre.—Gén. 9:4-6.” 

¡Así que por un lado, ellos dicen que usted puede usar partes de la sangre siempre y cuando no sea como “alimento”, sin embargo en otra parte ellos dicen que las autotransfusiones son un pecado porque la sangre siempre debe derramarse en tierra!

Y esto es solamente el principio de sus inconsistencias. Tan tarde como el 1975, a los testigos de Jehová que eran hemofílicos no se les permitió aceptar el tratamiento de usar partículas o derivados de la sangre en su terapia, incluso ni el plasma de sangre y los derivados que contienen los factores de sangre ( vea “Peligros del tratamiento hemofílico” en la revista ¡Despertad!, del 22 de abril de 1975, Pág. 30).  No mucho después de esto, ellos cambiaron su forma de pensar, pero no lo pusieron por escrito hasta que pasaron otros tres años, cuando en la revista La Atalaya del  1º de noviembre de 1978 (Pág. 30) revocaron su prohibición más temprana, permitiendo utilizar ciertos fragmentos de la sangre. No obstante sólo los hemofílicos que telefonearon a las oficinas de la sede principal de la Watch Tower entre 1975 y 1978 averiguaron que se había cambiado la posición sobre este tema; a los demás que no se les avisó por “teléfono a sus casas” se les dejó siguiendo la vieja ordenanza hasta el 1978.

LOS TRASPLANTES DE ÓRGANO  

En La Atalaya del 15 de abril de 1968, Pág. 254-256 {En inglés corresponde a The Watchtower del 1º de noviembre de 1967 p. 702-704} prohibieron los trasplantes de órgano para los testigos de Jehová, tengan presente que ya ellos previamente los habían permitido hasta el 1961. ¡Ellos utilizaron esto para poder fortalecer su posición sobre la sangre, ya que habían alegado que la sangre también era un trasplante de órgano (vea la cita debajo para 1977). ¡Pero nuevamente, en el 1980 cambiaron su posición, permitiendo que los trasplantes de órganos fuesen un asunto de conciencia individual!  Insólitamente, ninguna mención se hizo de que la sangre ya no era un órgano, así que de nuevo uno debe asumir que ellos están contradiciéndose en este punto, ya que todavía se niegan a tener transfusiones de sangre. ¡En el 1984, ellos permitieron los trasplantes de médula ósea - la misma fuente de la sangre! Sin embargo, tener una transfusión de sangre le va ha conseguir una expulsión de la organización.

Debajo se listan algunos de los “hitos” en las declaraciones oficiales de la Watch Tower que consideran la sangre y los trasplantes de órganos: 

*1909*  Hechos 15:1-35 (incluyendo la prohibición de sangre) no se considera como una ley para cristianos. LAS REIMPRESIONES de la revista en inglés que corresponde a The Watchtower del 1909, Pág.  4374.  

*1945*  Se denuncia las transfusiones de sangre como algo pagano y una deshonra a Dios. Esto fue por medio de la revista del 1º de julio de 1945 en las páginas 198-201  (15 de noviembre de 1945 de La Atalaya en español, páginas 340-342).

*1961*  Tener una transfusión de sangre es razón para expulsión, La Atalaya en inglés de1961, p. 63, 64. “En consecuencia con este entendimiento, a partir de 1961 se expulsó de las congregaciones de los testigos de Jehová a cualquiera que pasara por alto este requisito divino, aceptara transfusiones de sangre y manifestara una actitud impenitente.” -- Libro Los testigos de Jehová, Proclamadores del Reino de Dios 1993, Pág. 183

Donantes de órganos (los ojos) para trasplante se permiten, es cuestión de su conciencia. La Atalaya en inglés de1961, Pág. 480. 

*1963*  Cualquier fragmento de sangre se considera un nutriente y no ha de ser usado en su tratamiento médico. La Atalaya del 15 de noviembre de 1963, Pág. 700 {En inglés corresponde a The Watchtower del 15 de feb. de 1963, Pág. 124} (También vea la revista ¡Despertad! del 8 de septiembre de 1975, Pág. 27-8.) 

Pregúntele a sus panaderos y fabricantes de dulces si se usa sangre para hacer la lecitina usada en sus productos. La Atalaya del 15 de noviembre de 1963, Pág. 699.

*1964*  Los productos donde se utiliza sangre de reses quedan prohibidos, como los fertilizantes o abonos que contienen sangre. A los dueños de animales domésticos se les dice que es pecado permitir transfusiones para sus animales enfermos. Alimento con sangre no se les debe dar a los animales domésticos. La Atalaya del 15 de julio de 1964, Pág. 447-448 {En inglés corresponde a The Watchtower del 15 de feb. de 1964,  Pág. 127, 128} y se afirma:

 

“¿Cómo, entonces, tenemos que contestar la pregunta de si sería una violación de las Escrituras el que un cristiano permitiera que un veterinario administrara transfusiones de sangre a un animal doméstico? Positivamente, el hacerlo sería una violación de las Escrituras. El usar sangre para propósitos de transfusión, aun en el caso de un animal, sería incorrecto.  ...¿Qué, hay del alimento para los animales? ¿Se puede usar si hay razón para creer que contenga sangre? En lo que concierne al cristiano, la respuesta es No, según los principios ya mencionados. Por lo tanto, si un cristiano llega a saber que hay componentes de sangre alistados en el rótulo del envase del alimento para perros o algún otro alimento para animales, él no podrá con buena conciencia dar ese producto a cualquier animal sobre el cual tenga jurisdicción. Él no podría concluir que se le podría excusar por hacer eso, porque esto no sería un caso de un animal que matara a otro y se comiera la sangre de la otra criatura. No, eso sería un acto directo de parte del cristiano, uno que lo haría responsable de alimentar con sangre a un animal doméstico u otro animal que le perteneciera. ...Pero ¿qué hay del abono que contenga sangre? Uno que desea mostrar respeto a la ley de Dios sobre la sangre no lo usaría. Es verdad que, según la ley de Moisés, cuando la sangre se sacaba del cuerpo tenía que derramarse en la tierra y entonces ser tapada con tierra. (Lev. 17:13, 14) El objetivo era, no obstante, que la sangre no debiera servir para algún propósito útil al disponerse de ella de esta manera. No se ponía en la tierra con la idea de que sirviera como abono para el campo. Por consiguiente, ningún agricultor cristiano hoy podría apropiadamente derramar sangre sobre sus campos para abonar el terreno, ni usaría abono comercial que contuviera sangre. Tal uso de la sangre sería hacer una ganancia comercial con algo que Dios se ha reservado para sí mismo. Sería una violación de la Palabra de Dios.”   

*1967* Los trasplantes de órganos son una forma de canibalismo y deben ser eludidos.  La Atalaya del 15 de abril de 1968, Pág. 254-256 {En inglés corresponde a The Watchtower del 1º de noviembre de 1967 p. 702-4}(compare con el 1961)

*1977* Las transfusiones de sangres son trasplantes de órgano: “ . . . muchas personas podrían rechazar la sangre simplemente porque es esencialmente un trasplante de órgano que a lo mejor sólo es parcialmente compatible con su propia sangre.” Folleto Los Testigos de Jehová y la Cuestión de la Sangre, 1977, Pág. 41. (compare con el 1961 donde se permitió hasta esa fecha)

“La sangre es un órgano líquido... una transfusión de sangre es un trasplante temporero o transitorio de un órgano líquido. De hecho, indudablemente esta es la razón por la cual es generalmente aceptada en un tiempo cuando el trasplante de órganos se considera experimental.”  Revista ¡Despertad! del 8 de septiembre de 1973, Pág. 15.

*1978* Prohibición de utilizar de la sangre ciertos fragmentos para los hemofílicos se retira. La revista La Atalaya del  1º de noviembre de 1978, Pág. 30 (compare con la revista ¡Despertad!, del 22 de abril de 1975, p.30)

*1980*  Los trasplantes de órgano son una cuestión de conciencia, decidida por el individuo. 
“También se pudiera alegar que hay una diferencia entre los trasplantes de órganos y el canibalismo, puesto que no se ha matado al “donante” para suplir alimento. En algunos casos, personas que han comprendido que su muerte se acerca hasta han donado partes de su cuerpo para que se les use en trasplantes.”  La Atalaya del 15 de septiembre de 1980, Pág. 31

Compare con La Atalaya del 15 de abril de 1968, Pág. 254 que dice:

“...los que se someten a tales operaciones están viviendo así de la carne de otro humano. Eso es caníbal...  Jehová Dios al hombre... no le concedió permiso para que el hombre tratara de perpetuar su vida por medio de introducir en canibalismo en su cuerpo carne humana, ya fuera masticada o en forma de órganos entero o partes del cuerpo de otras personas.” 

*1980 * Los trasplantes de órgano son una cuestión de conciencia, decidida por el individuo. La Atalaya del 15 de septiembre de 1980, Pág. 31. (compare con lo que dijeron en el 1967, 1977) 

*1984 * Aceptar trasplante de médula ósea es un asunto de su conciencia. La Atalaya del 15 septiembre de 1980, Pág. 31.  

Ha habido mucha especulación acerca de cuál será la próxima posición tomada por la Watch Tower sobre el tema de la sangre. Es probable que ellos permitirán más cláusulas circunstanciales para sus nuevas interpretaciones de lo que es “legal” y lo que no lo es. Desde el 1978 han ideado cláusulas circunstanciales para los hemofílicos y para la posibilidad de trasplantes de órganos.

Sin embargo, una cosa sí es cierta. Es que si la Watch Tower admite que estuvieron equivocados causarían una muy grande conmoción entre sus filas, así que cualquier cambio debe presentarse como que es “nueva luz” para así poder dar la impresión de que es “Jehová” quien está haciendo los cambios, en lugar de unos cuantos hombres en el Cuerpo Gobernante.

 

1 Similarmente, el hábito de las mujeres de hablar en griego en discursos y su conducta, era ofensivo para los judíos, y Pablo no les permite a las mujeres hablar en lo absoluto en la iglesia (1ª Co. 14:34), para que los judíos no se aislasen de los gentiles por discrepancias de cultura. En el sistema judío, las mujeres se sentaban separadamente de los hombres y se quedaban calladas excepto en privado. Varias veces en los escritos de Pablo él les hace concesiones a los gentiles en cuanto a los judíos por causa de la armonía. (1ª Tm. 2:11,12; Tito 2:5; 1ª Co. 11:5-11; 1ª Tm. 2:9)  No obstante, si los cristianos aceptasen tales consejos de Pablo como la ley hoy día, las mujeres entonces no podrían llevar joyas costosas, no podrían trabajar en un empleo secular, y deberían llevar cubierta la cabeza en la iglesia, y no deben decir ni una palabra mientras están en la asamblea cristiana. De hecho, algunas denominaciones creen que éstas SON leyes para la iglesia de hoy.


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