Querida Elvira:
Lo siento que estamos luchando, pero no por lo que creo.
Si tú te sientes insultada que critico tu religión, también me siento insultado que tú tienes más lealtad a los ancianos que a mí. El desear entregarme para ser expulsado… Estoy muy triste sobre ésto.
Tú piensas que tu religión es el único canal a Dios, pero no lo creo. Pienso que tu religión es justamente como todas las demás. Cada religión piensa que tiene la verdad, pero ninguna la tiene.
Nadie me dijo antes de que te casé cuán profundamente van las garras de tu religión. Tu familia te advirtió a tí que no me casara, persona inmunda. ¿Quién me advirtió a mí? ¿Quién me dijo a mí que éste fuera a suceder?
Incluso yo te permití tener tu religión, pero te dije dejarla fuera de la puerta.
Hasta yo me metí en tu religión, pero nadie me informó acerca el expulsar y el rehuir. Soy quizá listo, pero la sociedad Watchtower ha tenido años para aprender cómo convencer a la gente.
Ella le quita a uno la individualidad con sus preguntas y respuestas. Solamente sus preguntas. Y solamente sus respuestas. Y sus respuestas cambian a cada rato.
Apuesto que tú no sabías que las preguntas para mi bautismo eran diferentes que las tuyas:
1. En base al sacrificio de Jesúcristo, ¿se ha arrepentido de su pecado y se ha dedicado a Jehová para hacer su voluntad?
2. ¿Entiende que su dedicación y bautismo lo identifican como testigo de Jehová en asociación con la organización inspirada de Dios?
No hay mención del espíritu santo. Eso fue sacado. Este bautismo es como un juramento de lealtad a la sociedad Watchtower, no un bautismo.
Nadie me informó que ésas eran las preguntas. Nadie me dijo que no podría salir después de haber dicho que sí. Nadie me dijo que nunca jamás podría leer la biblia para yo mismo sin sus revistas. Nadie me dijo que me evitarían. Nadie me dijo que en contestar la número 2 yo me haría sujeto a un libro entero de reglas que no están en la biblia.
No es justo. En mi hogar, solamente una religión puede ser practicada. La tuya. Tú te vas a 3 reuniones cada semana mientras que no puedo incluso decir cualquier cosa en contra de ella. No es justo. No puedo irme a una fiesta de cumpleaños o a un Hanukkah sin ser amenazado y enfrentarme a una lucha grande en mi casa. Entretanto, tu puedes venir e ir tan libremente como un pájaro. No es justo.
Todo en mi vida tiene que girar alrededor de tus reuniones. Es una cosa triste quedarme solo, sin poder hablar. Es difícil quedarme con la boca cerrada.
No quiero que mi unión terminara. No deseo continuar sin hablar el uno al otro. También no deseo tanto de tu religión en mi hogar. Si tú deseas irte a las reuniones, véte. Pero mis niños pueden irse solamente a una cada semana--la reunión de sábado. No quiero que asisten a tres reuniones a la semana.
No quiero que crezcan y tengan tales sentidos de culpabilidad que sus vidas llegan a estar en desorden también. Y no deseo sentirme culpable sobre cualquier cosa. No estoy dando vuelta a Dios, sino que rechazo conformarme con la pregunta 2 de mi bautismo dado que no sabía ni cuál fuera.
Si tú deseas continuar con este problema grande en nuestro hogar, lo siento. Si tú deseas, puedo moverme hacia fuera al cuarto de Ryan. Rehuso someterme a ningún abuso en mi casa, pero no merezco vivir sin mis niños.
Todavía te amo, querida, aunque han ocurrido todos estos cambios. Tú puedes irte a tus reuniones, pero rehuso conformarme a cualquier anciano o a cualquier persona que intente controlarme con revistas. No es justo.
Prefiero continuar mi unión. Últimamente he sentido (palabra omitida) soy tan triste. Solamente mis niños me sostienen.
Ahora, mi proyecto en Panasonic es muy importante para mí. Estoy dependiendo de él puesto que estamos con poco dinero. Si me expulsan, no conseguirá el proyecto. Sí, cierto. Victor es anciano, y la mayoría de la gente en su departamento es TJs. Hablé de esto con Felix cuando nos reunimos, y él quedó en que no me daría negocio si fuera expulsado. No es justo. Meramente deseo que me dejen en paz, en control de mi propia vida y de mi propio hogar.
Espero que cuando vuelvo de mi viaje, tú me darás un abrazo grande y un beso, y que podríamos continuar con lo que tenemos bajo las condiciones que he escrito...una reunión a la semana para los niños, y que no me entregas a los ancianos por haber observado a los días de fiesta judíos.
Si tú no me das el abrazo y el beso, lo tomaré que nos vamos a continuar como lo está, sin hablar. Si tú pones mis almohadillas en el sofá, también lo tomaré como tu respuesta.
Es mejor tener paz en el hogar y ver mi punto de vista, no es satánico. Pero aceptaré lo que tú me das.
Amor, abrazos y besos,
El Bloomer