http://www.freeminds.org/history/launder.htm

  la reimpresión del jun. / Agosto 1995 Ministerios Betel Hoja informativa  notas adicionales hechas en el 8/12/96 

Traducido por David García Claussell de:

The Watchtower Way of Laundering Money

 

Modo de la Watchtower Lavar el Dinero 

Por Randall Watters

Previamente a un cambio mayor que hubo en la política en 1990, la literatura de la Watchtower se distribuía en lo que tenía el término de “contribución especificada” para cada artículo. Los testigos proselitistas vendedores (llamados “publicadores”) compraban sus suministros de literatura en la congregación y éstas la revendían de puerta-en-puerta. Todo el dinero entonces se remitía a la oficina de la sede principal de la Sociedad en Brooklyn, Nueva York.

La nueva política anunciada en 1990 detalló una plataforma de completa donación por su literatura.  Ahora sería suplida sin cargo alguno a las congregaciones, pero unas cajas para echar la contribución son puestas por el contador para que se echen las donaciones de los publicadores, supuestamente para cubrir el costo de imprimir y la distribución. En el servicio del campo, se solicitan donaciones para los artículos, pero supuestamente no es necesario para obtener libros y revistas. Tales donaciones recibidas entonces del público serán traídas al Salón del Reino y enviadas a la Sociedad.

¿Cuál fue la motivación para estos cambios? La respuesta de la Sociedad fue que menos papel se necesitaría y la literatura podría distribuirse más fácilmente. “Adoptando un método de distribución de literatura basado completamente en donaciones, el pueblo de Jehová puede enormemente simplificar nuestra obra de educación bíblica y separarnos de aquellos que comercializan a la religión.”  (Carta de la Sociedad d Watch Tower a todas las congregaciones en los EE.UU., fechada 21 de febrero de 1990.)

La segunda razón dada irónicamente ‘separarnos de aquellos que comercializan a la religión’ aludidos a la razón real para el cambio de la Sociedad en la distribución de la literatura. Justamente un mes antes de que la nueva política fuera anunciada, la Sociedad observó cómo la Corte Suprema dictaminó en la “California Board of Equalization vs. Jimmy Swaggart Ministries” [“Junta de California de Igualación contra el Ministerio de Jimmy Swaggart”]. California quiso evaluar los impuestos por ventas en la venta de libros y cintas y otros artículos por el ministerio de Swaggart.  La Sociedad Watch Tower archivó un amicus curiae (informe legal judicial amigo de la corte) en apoyo a la posición de Swaggart, que una organización religiosa debe estar exenta de tal imposición de contribuciones.  El 17 de enero de 1990, a sólo un mes antes del cambio de la Sociedad en su política, la Corte Suprema dictaminó contra Swaggart y permitió la imposición de contribuciones. La nueva política de la Sociedad les evitó cualquier responsabilidad por la imposición de contribuciones, esto al sacar la transacción financiera del cuadro (a las donaciones no pueden imponerse contribuciones).

La nueva política era principalmente una evasiva a los impuestos. El beneficio lateral para la Watchtower es que ellos recibirían dinero DOS VECES por los artículos, si todo iba como fue planificado: Quizás un dólar o dos para un libro pequeño cuando usted recogía la literatura del Salón del Reino, pero si usted recibiera una donación para el libro de parte del jefe familiar, se le exigía traer esa donación al Salón y depositarla también. (¡gummm..., algo muy sospechoso!)

La carta de la Sociedad que perfilaba la nueva política hizo todo lo que pudo para darle gran énfasis de que la política de la donación no era un subterfugio para continuar los precios especificados. La reclamación fue hecha que: “nosotros no haremos sugerencia para una donación específica.” (Carta fechada 9 de febrero de 1990.)  Sin embargo una subsiguiente carta dio instrucciones cómo sugerir los precios antiguos para las subscripciones de La Atalaya y ¡Despertad!:

“Puede ser que el subscriptor le preguntare cuánto se espera que se aporte. El publicador debe informarle al subscriptor que hacer una donación o la cantidad de la misma depende completamente del subscriptor.  El publicador puede informarle al subscriptor que algunos han donado $5 y otros $10 o aún más, pero la cantidad se le deja al subscriptor.  Si o no una donación es hecha la suscripción se renovará... Si resulta que un subscriptor no hace una donación, como obreros de Jehová Dios nosotros tenemos la oportunidad de apoyar esa obra, dependiendo de nuestras circunstancias.” (Carta fechada 21 de febrero de 1990)

Aquí la Sociedad Watch Tower les está diciendo a los testigos que sugieran $5 o $10 para las subscripciones, que es lo mismo que en el pasado. Interesantemente, la Sociedad también sugiere que si el testigo no puede coleccionar eso del público, entonces el testigo tiene la oportunidad de donarla para cubrir lo del público.

¿Por lo tanto, qué pasa cuándo las personas le escriben a la Sociedad pidiendo literatura? 

Al parecer, la literatura, incluyendo las subscripciones de la revista, ya no se pueden obtener a través del correo. Incluso la nota de renovación por correo ya no se envía, a los jefes de las familias se les está informando que ellos deben obtener todos los materiales a través de su Salón del Reino local.  Incluso en las oficinas de la sede principal de la Watchtower en Nueva York, sólo pueden pedirse dos o tres artículos en un momento al contador de literatura en la calle Furman. La literatura de la Sociedad es gratis, pero sólo en cantidades limitadas.

Más recientemente, intentar obtener el nuevo CD-ROM el disco de computadora de la Watchtower (conteniendo todas sus publicaciones en los medios de comunicación electrónicos, algunos llegan hasta el 1950) ha rendido resultados interesantes. Porque el Nuestro Ministerio del Reino  en inglés de mayo de 1994 (Pág. 7) “sugiere” un precio de $25 o $50, aunque no utilizando estas mismas palabras, los publicadores están requerido a pedir un pago mínimo, frecuentemente tiene que dalo primero, antes de que ellos pidan el disco de CD-ROM. ¡En un caso, un testigo estuvo exigiendo $40 antes de que él hiciera el pedido! Parece eso los testigos se les enseña ser más y más engañosos según va pasando el tiempo, lo que simplemente es una reflexión de su madre (la organización).

Al parecer, su reciente significante reducción de ingresos, junto al fracaso de los testigos en sus filas al no donar fondos suficiente para su ideología de materiales que se reciben para darlos “gratuitamente” ha causado que la Watchtower haga la siguiente declaración en la edición de noviembre de 1996 (Pág. 3) de su boletín interno titulado Nuestro Ministerio del Reino:

Compartamos con otros según sus necesidades

 

Jehová se encarga de satisfacer nuestras necesidades espirituales mediante el “esclavo” fiel. (Mat. 24:45-47.) Entre las muchas provisiones que hace con ese fin figuran libros, Biblias, volúmenes encuadernados, vídeos, casetes y discos informáticos para hacer investigación bíblica. Jehová siempre suministra lo suficiente sin despilfarrar, y espera que nosotros compartamos las cosas y nos cercioremos de que todos nos beneficiamos por igual.

 

La producción de dichas provisiones conlleva un enorme desembolso. La hermandad mundial sufraga tales gastos. Esto es más cierto que nunca desde que la organización estableció el sistema de distribuir las publicaciones sin costo alguno, y empezó a depender completamente de las donaciones voluntarias para cubrir los gastos. Además, muchas sucursales obtienen estas provisiones de la Sociedad a un costo que permite a los hermanos disponer de lo que necesitan para las reuniones y el servicio del campo, aunque cuenten con muy pocos recursos materiales.

 

Cómo podemos ayudar: Podemos responder a la exhortación de Pablo de compartir con otros ‘según sus necesidades’. (Rom. 12:13.) Cuando hacemos contribuciones monetarias para la obra mundial, compartimos directamente lo que tenemos con nuestros hermanos de todo el mundo. Teniendo esto presente, algunos hermanos han decidido apartar cierta cantidad de dinero mensualmente para contribuirlo a la obra mundial, tal como lo hacen para sufragar los gastos del Salón del Reino. Reconocen que estos fondos no se utilizan únicamente para producir publicaciones, sino también para los demás aspectos de la obra. Imagínese lo mucho que se beneficiaría la hermandad mundial si más personas compartieran de esta manera con regularidad.

 

También compartimos con ellos al pedir con moderación los artículos que podemos obtener con facilidad. Solicitar únicamente lo que en realidad necesitamos, permite que los hermanos de otros lugares reciban las provisiones espirituales que también les hacen falta para permanecer firmes y dar adelanto a la predicación de las buenas nuevas donde ellos viven. (Heb. 13:16.)

 

Debemos tener esto presente sobre todo cuando solicitamos artículos en cuya producción la Sociedad invierte mucho dinero. Por ejemplo, vídeos, CD-ROM, libros grandes de consulta, volúmenes encuadernados y suscripciones a los casetes. En vez de pedir un artículo para cada miembro de la familia, ¿podrían arreglárselas todos con uno solo? Si limitamos lo que pedimos para uso personal, permitimos que otros obtengan las mismas buenas provisiones que nosotros. (Fili. 2:4.)

 

Parte del costo de las publicaciones que distribuimos en la predicación se compensa con las donaciones que nosotros ofrecemos en el Salón del Reino para la obra mundial, así como con las de las personas interesadas que las aceptan. No obstante, en el caso de las publicaciones que solicitamos para uso personal, como por ejemplo, cancioneros, Anuarios, Biblias de lujo, etc., no podemos esperar que la gente del territorio sufrague nuestros gastos. Los siervos dedicados de Jehová son la fuente principal de este apoyo monetario. Conscientes de ello, muchos publicadores calculan lo que costarían dichos artículos si se produjeran comercialmente, y contribuyen de acuerdo con esa cantidad. Por ejemplo, una Biblia de lujo con los cantos dorados puede costar 20 dólares o más; un libro de consulta, 40 dólares o más; un calendario a todo color, por lo menos 5 dólares; una enciclopedia en CD-ROM, entre 50 y 100 dólares, o hasta más; los discos compactos de música cuestan normalmente unos 20 dólares, y algunos vídeos a menudo valen mucho más. Si no se reciben suficientes contribuciones para cubrir los gastos, con el tiempo la organización encontrará limitaciones en lo que puede hacer para dar adelanto a la obra mundial.

Jesús dijo que a sus discípulos verdaderos se les identificaría claramente por el amor que se tendrían. (Juan 13:34, 35.) Nuestra generosidad al dar materialmente y nuestro altruismo al compartir con otros según sus necesidades, son sin lugar a dudas excelentes maneras de demostrar que somos cristianos auténticos.

contribuido por  Sam Muramoto

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notas adicionales:  

¡Es interesante cómo ellos incluso han “subido el precio” de varios artículos!  Ellos al parecer están sugiriendo una donación de $50-100 por un CD-ROM en lugar de $25 a $50, y $40 y para las obras de referencia como Perspicacia Para Comprender las Escrituras. Siendo que el costo de producir los CD-ROMs no podría exceder dos dólares cada uno (probablemente más cerca a un $1), uno se pregunta a quién ellos están intentando engañar.

Un investigador envió una vez una donación a la Watchtower el “equivalente a lo especificado” para alguna literatura, sólo para ver lo que sucedería. Una carta, y una tarjeta adicional le fue devuelta. La carta era una dándole “las gracias” reconociendo una donación, pero no contenía ni siquiera ninguna indirecta acerca de la literatura involucrada. Sin embargo la tarjeta enviada aparte declaró: “Estamos complacidos de informarle que su solicitud para literatura bíblica se ha honrado y se le enviará por correo separadamente.”  Usando esta técnica, la Watchtower siente que ellos van a evitarse las complicaciones legales. Solo el tiempo dirá si el Estado de California decide volver a reabrir el caso concerniente a la Sociedad de Biblia y Tratados Watch Tower. 

Traducción:

 

17 de febrero de 1995

Estimado Amigo:

 

Por favor acepte esta expresión de nuestro agradecimiento por su amable donación por la cantidad arriba indicada, la que se recibió sin enviarle a cambio ningún producto ni servicio a usted.  Utilizaremos su totalidad para la obra de educación bíblica mundialmente.  

 

Según las tensiones de la vida diaria y las injusticias se acumulan en todas las partes de la tierra, muchas personas andan a tientas buscando respuestas a los problemas de la vida.  Estamos complacidos de ayudar a los tales “para que busquen a Dios... aunque, de hecho, no está muy lejos de cada uno de nosotros.” (Hechos 17:27)  Su contribución será utilizada para adelantar nuestros esfuerzos para alcanzar personas sinceras con el mensaje bíblico.

 

Gracias nuevamente por su generosidad y aprovechamos esta oportunidad para expresarle nuestros mejores deseos.

 

Honrando a Jehová con usted,

La Sociedad de Biblia y Tratados Watch Tower

de Nueva York  Inc.

 

 

 

Watch Tower

La Sociedad de Biblia y Tratados

 

Estimado Amigo:

 

Estamos complacidos de informarle que su solicitud por literatura bíblica se ha honrado y se le enviará por correo separadamente. Es nuestra esperanza que todos los que lean esta literatura se beneficiarán.    

 

Sinceramente,

                

Sociedad de Biblia y Tratados Watch Tower de Nueva York Inc. 

 


 

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