http://www.freeminds.org/bethel/linwoodfriends.htm

Traducido por David García Claussell  

25 Años Después de Betel - Amigos se Reunieron

Siempre es bueno tener noticias de alguno quien usted no sabía, ni había visto por 25 años.  ¡Máxime si ellos eran testigos en su congregación y ya no lo son!  Yo la llamaré “Joy” ya que ella por ahora desea permanecer en el anonimato, no obstante éste fue el diálogo que tuve con ella la semana pasada.  Noten los aspectos típicos que a menudo acompañan a esos quienes dejan la organización, temas tales como los ancianos encubriendo las cosas, temas de asecho, el rehuir, muy pocos ingresos debido al estar de precursor ó por su vida en Betel, encontrando mejores amigos y continuando adelante con su vida, pero no queriendo recordar mucho de eso.

Joy escribe:

P.D. - Yo estaba en la Congregación de Linwood en Brooklyn al mismo tiempo cuando tú estabas allí.  Ya no soy más de los testigos.  He visto tú página en la red y es bueno ver que después de todos estos años estás bien.  Hay vida después de dejar a los testigos de Jehová.

Randy responde:

¡ESTUPENDO!  ¡Joy, sí me acuerdo de ti!  ¡La única muchacha “blanca” en la Congregación de Linwood!  ¡Oh Dios mío, es bueno tener noticias tuyas!
Vas a tener que decirme más sobre tu historia, y tu vida durante los últimos 25 años, y qué estás haciendo hoy en día.  ¡En mi caso se trata mucho del Internet:
  http://www.freeminds.org/foreign/watterssp.htm
Mi página en la red refleja las jornadas de mi camino!  Por favor dime más sobre cómo te va, has tenido noticias de las personas de Linwood, etc.

Joy responde:

Hola Randy,

Sí, supongo que podrías decir que fui la única muchacha “blanca” en Linwood.  ¡Me da risa a carcajadas!  Eso fue hace mucho tiempo y en aquel tiempo yo era una persona diferente.  Bien, después que te fuiste, permanecí en Linwood y continué de “precursora” allí hasta alrededor del 1984 cuando me mudé a las montañas de Carolina del Norte para “servir donde la necesidad era mayor” y continué de precursora hasta el 1994.

Varias cosas transcurrieron durante ese tiempo lo que dio comienzo a una rectificación de mi fe y convicciones.  Pero esto no aconteció sino hasta que mi papá estuvo gravemente enfermo y hubo que hospitalizarlo, tuvo que ser puesto bajo maquinaria para sostenerle la vida, entonces fue que finalmente tomé el tiempo para enfrentar ciertos problemas y dudas que había tenido por mucho tiempo.  Me quedé en el hospital en Nueva York por las tardes en el cuarto de mi papá durante casi tres meses debido a que él estaba en un respirador y no podía comunicarse cuando él necesitaba alguna ayuda - mi hermano y yo éramos sus únicos procuradores.  Eso me dio el tiempo que realmente yo necesité para pensar sobre las cosas y me encontré haciendo muchas indagaciones.  Es qué, a uno como testigo se le mantiene tan ocupado que realmente uno no tiene tiempo para pensar sobre lo que está haciendo, ni incluso cuestionarlo.

Finalmente me enfrenté al hecho que yo estaba viviendo en un estado de negación y no estaba feliz con mi vida, ni como precursora, ni feliz de ser parte de la organización.  Así que después que mi papá salió del hospital, regresé a Carolina del Norte y dejé de ser precursora, entonces comencé ayudar una congregación en otro pueblo que quedaba como a una hora de distancia de donde yo vivía, está les estaba extendiendo la mano a personas de habla hispana, principalmente a mejicanos y algunos de América Latina de estos quienes emigran acá para trabajar en las granjas y fábricas buscando una mejor vida.  Yo siendo puertorriqueña y bilingüe les fui de gran ayuda, les ayudé a formar la primera congregación hispana allí.  Pensé que si todavía yo les servía, eso me ayudaría a librarme de mis dudas, preocupaciones y depresión.  Hice lo mejor que pude durante aproximadamente más de 2 años.

Durante ese tiempo yo también estaba siendo acechada por un individuo quien yo no supe quién era.  Empezó con llamadas telefónicas obscenas que eran dejadas en mi contestador automático (no reconocí la voz) y toda clase de daños a la casa que yo estaba alquilando, así como la casa de la propietaria la que estaba también ubicada en el mismo terreno de esa propiedad.  No obstante, sin entrar en muchos detalles - finalmente tuve que mudarme a otro pueblo ya que esta persona no cesaba y yo quería sentirme segura de nuevo.

Unas semanas después de mudarme uno de los ancianos de la congregación que dejé, me llamó para informarme que ellos sabían de quién se trataba éste que me estaba asediando, resultó ser un hermano quien era un siervo ministerial en esa congregación que yo asistía.  De hecho yo les invité a él y su compañero de cuarto y a su hermana y madre a mí hogar para cenar juntos en numerosas ocasiones.  Yo los conocí desde que me mudé a Carolina del Norte pero yo no tenía ninguna idea.  Fue tan raro.  La policía fue quien lo identificó y les dijo a los ancianos que se trataba de él, no obstante los ancianos no me permitieron denunciarlo ante las autoridades.  Le dijeron a la policía que ellos se ocuparían de la situación dentro de la congregación.  Él originalmente iba a ser amonestado privadamente, pero algunas de las esposas de los ancianos a quienes yo les agradaba y se identificaron con mi situación levantaron su voz de protesta ante sus esposos junto con el hecho que él era bien conocido en este pueblo pequeño donde todos nosotros vivíamos y muchos en la comunidad se habían enterado de lo que había sucedido.  Debido a que eso le iba a traer “reproche al nombre de Jehová y a la congregación” a él entonces se le amonestó públicamente.  Yo me enteré que los ancianos ya habían averiguado quién era y conocían de quién se trataba ya por mucho tiempo, aún desde que yo todavía estaba viviendo allí, que era él, pero ellos querían mantenerlo en secreto.  Al parecer la apariencia de la congregación era más importante que mi seguridad.

Aunque ya yo estaba en camino de salirme de la organización, pero esa fue la gota que colmó la copa.  Una vez que ya no me sentía segura ni protegida y realmente parte de una “familia” espiritual no había necesidad de quedarme allí.  Me puse inactiva - y había estado fuera ahora durante aproximadamente siete años.  Yo agradezco el hecho que mi mamá y hermano, cuñada y prima quienes viven en Nueva York no son testigos, ellos siempre me han amado no importando qué, y yo realmente no lo aprecié hasta que dejé la organización.  Yo vine a ver cuán condicional es este tal-llamado amor de aquellos en la organización… una vez que yo dejé de asistir al salón, aquéllas personas que yo pensaba que eran mis verdaderos amigos y mi familia actuaron como si yo nunca existiese, y ni siquiera hice nada malo para merecer ser tratada así.  Solo dejé de asistir al salón pero hay un estigma atado a esto.  Usted es considerado como “mala asociación” cuando usted deja de visitarlos de forma regular.  Yo me supongo que ponerle una etiqueta a alguien les sirve para justificar no tener que quererles ya más.

Estoy segura que has escuchado muchísimas historias similares así que espero no estar aburriéndote.  En estos momentos de mi vida estoy pasando por un periodo de transición.  Renuncié a mi trabajo en marzo de este año y he estado manteniéndome con mis ahorros hasta que decida qué voy hacer.  Estoy considerando regresar a estudiar en la universidad de la comunidad local.  Debido a que estuve trabajando en empleos solo a jornada parcial por estar de precursora durante tantos años, realmente no tengo ningún beneficio acumulado para mi jubilación, por consiguiente, tendré que trabajar por el resto de mi vida.  Debería encontrar un empleo que disfrute hacerlo.  Me encanta el arte (aunque es difícil ganarse la vida decentemente así.) y recientemente he estado pintando cuadros en las piedras del río (de vez en cuando vendo unos de ellos) hasta que yo me inspire para pintar de nuevo en lona.  Yo estuve en la universidad estudiando arte cuando empecé a estudiar con los testigos y por ende, como resultado, dejé mis estudios, de modo que nunca obtuve mi certificación.

En cuanto a las amistades de Linwood, no me he comunicado con ninguno de ellos desde que me inactivé.  Pero puedo decirte qué sucedió con algunos de ellos mientras todavía nos estábamos comunicando.  Empezaré con los que yo reconocí en las fotos que tienes en tu página de la red.  Ken H. se casó con una hermana llamaba Ingrid en Linwood y ella se le unió en Betel.  Después de vivir allí por varios años, ella quedó embarazada y se mudaron para Charlotte, Carolina del Norte y tuvieron dos hijos, él trabaja en computadoras al presente (yo solía encontrármelos en las convenciones).  Noté que tienes a Eula H. en una de las fotografías —a mí me encantaba ir a su casa e incluso me fui con ella a California un año— ella recibió muchas críticas de algunas hermanas celosas, por siempre estar abriendo su residencia para los betelitas.  Simplemente era muy bondadosa, calurosa y hospitalaria con todos nosotros.  Ella y su esposo se mudaron para Nueva Jersey y yo la visité y me quedé en su casa un año cuando fui a visitar mis familiares.  Todavía seguía siendo la misma persona de buen corazón y la amorosa Eula.  Yo la extraño.

Veo que Beverly G. también está en las fotos.  La última vez que la vi ella todavía estaba viviendo en la casa con su mamá y trabajando, recuerdo que siempre tenía un gran sentido de humor.  ¿Recuerdas a Martin B., el hermano jamaiquino y a Margaret W?  Martin y su esposa Diane tuvieron otra hija – eso serían dos hijas para cuando los vi por última vez, estaban tan crecidas (¡hablando de sentirse viejo!)  Y él todavía estaba tan grande como podría serlo y lleno de historias.  Él vino a visitarme a mí y a mi mamá cuando primero mi papá fue hospitalizado y entonces un par de años después cuando murió, yo estuve allá para el funeral.  Él vino con Margaret a vernos y nosotros realmente lo apreciamos.  Pienso que él verdaderamente se preocupa por las personas.  Margaret fue precursora por muchos, muchos años y terminaron yéndose de Linwood a otra congregación en Brooklyn.  Tan pronto me inactivé, ella intentó convencerme para que regresase al salón, finalmente ella se rindió y me dijo que ya no iba a asociarse mas conmigo hasta que yo regresara - eso destrozó mi corazón, yo pensaba de ella como una hermana real.

¿Qué cosa pasó con Robert Sullivan?  Yo sé que él se fue para el mismo tiempo que tú lo hiciste.  ¿Qué sucedió con su vida?  ¿Recuerdas a Víctor D.?  Él solía ir de precursor con Margaret y conmigo.  Él cometió el error humano de perder su temple en el salón del reino y como resultado, fue removido como precursor y de siervo ministerial.  Se deprimió y criticaba a los ancianos, terminó siendo expulsado porque ellos reclamaron que él estaba siendo irrespetuoso y desobediente con el cuerpo.  Él me llamó para decirme adiós y nunca mas tuve noticias de él desde entonces.  Lo que oí a través de rumores es que finalmente se casó y todavía estaba viviendo en Brooklyn, nunca regresó a la organización.

Eso es todo lo que puedo recordar hasta este momento.

Randy responde:

Gracias por tomar tiempo para escribirme, Joy.  Al tiempo que tú historia tiene algunos temas lóbregos, como el acechante, todavía revela que tienes un corazón noble para con las demás personas y sé que siempre lo tendrás.  Es posible que yo pudiese compartir tu historia con otros (con un seudónimo), anónimamente si lo deseas.  Es un testimonio de cómo a menudo los ancianos mantienen las cosas en secreto, y sobre el hecho que a pesar de todo hay muchas personas buenas en la organización.  ¿Qué opinas?  Incluso podría agregarle más si lo deseas.  Es un placer haberte conocido e incluso pasar un tiempo contigo.

Robert Sullivan sabía que incluso aunque yo estaba en Betel ya estaba en camino de salirme.  Yo conocía el círculo interno de los asociados de Ray Franz, y entonces fui a la biblioteca de Betel para investigar todas las Atalayas viejas desde el 1879 al 1979 para ver lo que ellos realmente habían enseñado todos esos años, y por qué los cambios eran muy políticos para mantener a los viejos camaradas en “la organización de Dios”.  Si bien, lo que yo solo quería era dejar a Betel debido al Cuerpo Gobernante.  Así que en unas vacaciones a California en el 1980 supe que no quería volver, así que los llamé, y a Daniel Sydlik (miembro del Cuerpo Gobernante) le pregunté si yo podría quedarme para cuidar a mis padres (yo quería sacar a mi mamá y hermana y cuñado de la organización, porque yo los mentí a todos ellos.), y él me dijo que sí, y mi compañero de cuarto en Betel Rob Sullivan empaquetó todas mis cosas y me las envió para acá.  Yo todavía estoy alquilado en la misma casa grande que alquilé desde que me vine para acá, y Rob más o menos para el 1981 se mudó conmigo.  Hay otros tres mas con nosotros aquí también, es una casa grande en la playa pero cayéndose en pedazos.  :-))

Empecé a ir a una congregación local (la congregación del Aeropuerto) durante unos meses después que dejé a Betel, ellos me nombraron nuevamente como anciano, pero mi corazón no estaba en eso, así que les envié una carta de renuncia: http://www.freeminds.org/foreign/gblettersp.htm

Nosotros (Rob y yo) los dos hemos tenido citas con muchachas frecuentemente pero a estas alturas me supongo que nosotros ya siempre seremos solterones.  A Rob le gustaría casarse pero él es demasiado fastidioso, en mi caso a mí me da igual.  Estoy feliz con todos los vecinos y surfeadores y las personas festivas de estos alrededores aquí, es una comunidad pequeña única en su clase llamada El Porto, cerca de LAX.

Gracias por las noticias sobre los amigos de Linwood.  Yo los amé a todos, gracias.

Paz Randy

Joy responde:

Es gracioso cómo el comunicarme contigo y ver tu historia en línea me ha traído una cantidad de recuerdos de mis años en Linwood.

Estoy contenta de saber que tú y Rob están muy bien y progresando.  He visto a muchos quienes al dejar la organización han entrado en una fase de autodestrucción.  Recuerdo que cuando ustedes se salieron, aquellos de nosotros quienes estábamos sirviendo a jornada completa en Linwood realmente estuvimos bajo un intenso escrutinio por parte del cuerpo de ancianos por algún tiempo.  Siempre qué cuestionásemos algo ellos estaban allí listos para “reajustar nuestros pensamientos”.  Es una vergüenza que a ninguno de nosotros nos fue permitido considerar su versión de la historia.  Ellos no pusieron el “temor de Dios” en nosotros, sino más bien el “temor de Randy y Rob” – es para reírse a carcajadas.  Pero bien, eso fue en el pasado.

Sí, puedes compartir mi historia con otros, pero apreciaría que se hiciese de forma anónima por ahora.  Hay más detalles sobre mi historia, pero preferiría no compartirlos por el momento ya que después de escribirte mi último correo electrónico me encontré deprimida y agotada.  Aunque pienso que tengo todo bajo control y que he superado todo el asunto de los testigos y he continuado adelante con mi vida, todavía no lo he superado todo completamente.  He visitado bastantes foros de discusión para ver que esto por lo que estoy pasando es algo muy común.  Una cosa que sí aprendí de mis experiencias es la importancia del auto-fortalecimiento y hacer lo que puedo para proteger y cuidar de mí misma, no dejando que otros me digan qué sería lo mejor para mí. 

Tampoco me he casado.  He tenido algunas citas con varios hermanos y me lo han pedido, pero mis instintos siempre me instan a decir que no.  Han sido sólo años después que he visto que mis instintos estaban en lo correcto sobre ellos.  De todos modos toda esta cuestión de sumisión de esposa no es algo que me atrajese a mí.  Sí, tengo alguien en mi vida, quien anteriormente era testigo de Jehová (él ha estado fuera ahora durante aproximadamente 3 años… era anciano y tiene su porción de historias que contar) nos hemos estado viendo durante aproximadamente 2 años.  ¡Él es originalmente de Nueva Jersey, ¡¡¡no es esto extraordinario que me mudase para el Sur sólo para enamorarme de un tipo de Jersey!!!  Nosotros nos divertimos mucho juntos.

Bien, eso es todo por ahora.  Cuídate, Joy  


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