http://www.freeminds.org/doctrine/sin.htm

reimprimido del libro, Refuting Jehovah's Witnesses vea el catálogo 

Pecado y Salvación, Ley y Libertad  

Por Randall Watters

Traducido por David García Claussell de: 

Sin and Salvation, Law and Freedom

Apreciación Global Bíblica

La palabra pecado viene del griego hamartia, que quiere decir “errar al blanco”, así como un arquero que dispara una flecha que realmente nunca podrá pegarle al blanco.  De igual manera, el blanco que se supone que estemos alcanzando es la perfección moral y la comunión íntima con Dios. Pecar es no alcanzar ese blanco. La fornicación, lascivia, idolatría, pleitos, borrachera, etc. son algunos de los pecados que nosotros podemos convertirnos en víctimas, según Gálatas 5:19-21. El apóstol Pablo dice que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. ¿Pero exactamente por qué a estas acciones se les llama pecado?

En primer lugar, ellos son dañinos al bienestar y la espiritualidad de los demás. Más importante aun, estos nos separan de Dios, y nos causa no alcanzar la perfección moral. ¿Nosotros podríamos decir que los celos y enojos son pecados “menos” graves que la lujuria?  Ambos envuelven pecar contra otra persona, y podría tener un efecto igualmente devastador. Ambos nos separan de Dios. Ambos son pecados. Ambos llevan la misma paga que es la muerte (Romanos 6:23).

EL CORDERO DE DIOS 

Un ángel se le apareció a un hombre llamado José y le habló concerniente a quién iba a ser su esposa, María: “Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.” (Mateo 1:21)  Jesús fue concebido milagrosamente, puesto que José no había tenido contacto íntimo todavía con ella. Años después, cuando Jesús se le presentó a San Juan Bautista para ser bautizado, Juan exclamó: “y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.” (Juan 1:29). Como un cordero para ser sacrificado, Jesús habría de pagar el precio por nuestros pecados, y viviría y moriría como la expiación de la humanidad. Juan 3:16 nos dice:

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

¿Cuál fue el propósito de Jesús al venir a la tierra? Usted dirá: “Para morir por nuestros pecados y llevar los hombres a Dios.” ¿Pero por qué Jesús tenía que crecer y vivir entre los humanos? ¿Por qué no pudo un ángel glorioso sólo declarar el evangelio de salvación? La respuesta descansa en la humanidad de Jesús.  Él “se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres”. (Fil. 2:7)  Jesús era humilde. Él no encontró ninguna otra mejor manera de enseñar esta humildad que hasta lavó los pies de sus discípulos. Él no conoció ninguna otra mejor manera de enseñar compasión y amor que sanando los enfermos y levantando los muertos. Dios no conoció ninguna otra mejor manera para cerrar la brecha entre él y el hombre sino volviéndose un hombre. Aún, siendo Deidad por su misma naturaleza así como humano, Colosenses 2:9 nos dice de él: “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad”.

Esta no era la primera vez que Dios se había manifestado en la forma de hombre; en otros tiempos él evidentemente lo había hecho. Estas apariciones pueden haber sido, no el Padre, sino el Hijo pre-encarnado.  Génesis 3:8 dice que Adán y Eva oyeron el sonido de Dios que se paseaba en el huerto. Abraham habló con Dios cara a cara (Gén. 18:23-33).  Moisés habló con Dios cara a cara (Ex. 33:11).  Isaías temió que él moriría por ver al Rey, Yahweh el Señor de los Ejércitos (Is. 6:5).  Ninguno de estos hombres vio la gloria y majestad completa de Dios (Ex. 33:20; 1ª Tim. 6:16), sin embargo, se nos dice que ellos vieron a Dios.

Todos aquellos que miraban la serpiente de bronce de Moisés vivían (Num. 21:9).  Del mismo modo, todos los que miren seguramente al Hijo del Hombre y crean en él igualmente vivirán. La Biblia no nos habla que haya ninguna otra manera; no hay manera alguna que mediante cualquier obra alguna nos salvará, no importa cuán sinceros seamos. Nosotros tenemos que venir a Cristo.

Todo esto antes del cristianismo era una representación de la salvación, incluso la Ley Mosaica, apuntaba adelante al sacrificio supremo de Cristo: 

De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. (Gál. 3:24)

SALVACIÓN POR LA FE  

¿Si la Ley fue simplemente un “ayo” para llevar los hombres a Cristo, qué ocurrió con ella? 

Gálatas 3:25 dice: “Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo”.  Yahweh pasó miles de años enseñándole a la humanidad sobre la necesidad del sacrificio de Cristo. Los Diez Mandamientos y el resto de la Ley fueron parte de esas lecciones. No obstante, como Romanos 5:20 dice: “Los Diez Mandamientos fueron dados para que todos pudieran ver la magnitud de su fracaso para obedecer las leyes de Dios.  [traducido de (The Living Bible) ‘La Biblia Viviente’, en inglés]

¡El hombre necesitaba completamente entender lo qué es el pecado, y qué mejor forma de enfatizarlo dándole una ley perfecta para seguirla! Él no podría guardarla, no importa cuán fuerte lo intentara:

¿Ahora usted lo ve? Nadie puede hacerse justo ante la presencia de Dios haciendo lo que la Ley ordena. Porque mientras más conocemos las leyes de Dios, mas claro se vuelve que no estamos obedeciéndolas; sus leyes sólo sirven para recordarnos que somos pecadores. (Romanos 3:20 [traducido de The Living Bible], ‘La Biblia Viviente’, en inglés)

¡Cuándo nos enfrentamos con una lista de los requisitos perfectos de Dios, pronto comprendemos cuán amplia es la brecha entre la naturaleza humana caída y lo que la perfección moral realmente es!  Hasta que aceptemos el sacrificio expiatorio de Cristo que ha pagado el precio por nuestros pecados, nosotros estamos muertos delante de la presencia de Dios:

Usted estaba muerto en pecados, y sus deseos pecaminosos no habían sido cortados todavía. Entonces él les dio una porción en la misma vida de Cristo, porque él perdonó todos sus pecados, y cubrió los cargos demostrados contra usted, la lista de sus mandamientos que usted no pudo obedecer. Él tomó esta lista de pecados y la destruyó clavándola a la cruz de Cristo. De esta manera Dios le quitó el poder a Satanás de acusarlo de pecado, y Dios desplegó abiertamente al mundo el triunfo de Cristo en la cruz dónde sus pecados todos fueron perdonados. (Col. 2:13-15 [traducido de The Living Bible], ‘La Biblia Viviente’, en inglés)

Al Jesús tener una muerte expiatoria, él cumplió las demandas de ese rescate. La Ley Mosaica exigía obediencia perfecta, la que él dio. Todo el propósito de la Ley fue cumplido, y ya no estaba sujetando a ningún hombre (Gál. 3:19). Para las generaciones por venir, serviría como un recordatorio de lo que son las normas morales perfectas de Dios; pero no se usaría ya más como una ley para juzgar al pueblo de Dios.

De hecho, los judíos realmente nunca se salvaron por guardar la Ley Mosaica, porque ellos no podían guardarla perfectamente. Si todos los judíos que hayan vivido fueran juzgados por su propia ley, ninguno podría salvarse:

No nos salvamos del asgo de pecado por conocer los mandamientos de Dios, porque ni podemos guardarlos, ni obedecerlos, pero Dios puso en efecto un plan diferente para salvarnos. Él envió a su propio Hijo en un cuerpo humano como el nuestro – excepto que el nuestro es pecaminoso - y destruyó el control del pecado sobre nosotros dándose como sacrificio por nuestros pecados. Así ahora podemos obedecer las leyes de Dios si nosotros seguimos al Espíritu Santo y ya no obedecemos la vieja naturaleza pecaminosa dentro de nosotros. (Romanos 8:3,4 [traducido de The Living Bible], ‘La Biblia Viviente’, en inglés)

Justamente como al niño que se le dice “¡Deja quieta las galletas en el recipiente!” y entonces inmediatamente se le desarrolla un deseo de tomar las galletas, así mismo la naturaleza pecadora del hombre le causa desear lo que está mal. (Aunque la naturaleza predominante del pecado es quebrada cuando nosotros nacemos de nuevo, nosotros todavía experimentamos una lucha contra la carne de muchas maneras a lo largo de toda nuestra vida.)

¡El código de la Ley fue escrito para juzgar nuestros malos deseos, y lo hace bien!  Realmente los excita del mismo modo: 

¡Pero el pecado usó esta ley contra los malos deseos recordándome que tales deseos son pecaminosos, despertando todo tipo de deseos prohibidos dentro de mí!  Si sólo no hubiesen ninguna ley para violar no habría ningún pecado. (Romanos 7:8 [traducido de The Living Bible], ‘La Biblia Viviente’, en inglés)

Mientras hayan reglas para obedecer, nosotros siempre las violaremos y por consiguiente perpetuamente permaneceríamos bajo culpa. La culpa nos separa de Dios y amplía la brecha entre Dios y nosotros. Como dijo Pablo, Si sólo no hubiesen ninguna ley para violar no habría ningún pecado y culpa.  En Romanos 4:15 [The Living Bible], ‘La Biblia Viviente’, en inglés) dice:

Pero el hecho del asunto es este: cuando intentamos ganarnos la bendición y salvación de Dios mediante guardar sus leyes nosotros siempre terminamos bajo su ira, porque siempre fallamos al no guardarlas. ¡La única manera que podemos impedir violar las leyes sería no tener ninguna para violar!

Refutando Los Testigos de Jehová

TJ: “AUNQUE SOMOS SALVADOS COMO UN REGALO GRATIS DE DIOS, USTED DEBE OBRAR PARA MANTENER SU SALVACIÓN.”

Esta declaración anterior parece lógica, y de este mismo modo es expresada por muchos otros cultos al igual que algunas iglesias.  Sin embargo, hay una seria contradicción aquí. Para que la declaración anterior pudiese ser verídica, en tal caso [1] la salvación entonces no sería absolutamente “gratis”, puesto que sería un regalo condicionado a su actuación (en otras palabras, algo que es logrado); ó [2] se nos da parcialmente, dejándole a usted que complete el resto de su salvación bajo su propia fuerza. En el caso de los Testigos de Jehová, ambos razonamientos son empleados.

Adopción Versus Esclavitud 

La diferencia entre el punto de vista de los testigos de Jehová de la salvación y el punto de vista de la cristiandad de la salvación puede ilustrarse por dos circunstancias mencionadas por el apóstol Pablo: la esclavitud y la adopción. En Gálatas capítulo cuatro, Pablo compara la conversión cristiana a ser adoptado a una familia con todos los derechos de la herencia. Y la contraposición, él la asemeja a estar bajo un sistema de la ley (como los Fariseos y la Watchtower han empleado) de esclavitud. ¿Cuál es la diferencia entre la esclavitud y adopción como hijo? Noten la diferencia entre los esclavos e hijos:

Los esclavos  

…no tienen herencia.  

…no están seguros en su posición. 

…deben seguir leyes y reglas para ser aceptados. 

Los hijos  

…son automáticamente herederos de las promesas; su herencia no está condicionada a, hacer ó no hacer.  

…están seguros en su relación permanente con Dios. 

…se les ha dado el corazón correcto, el espíritu, y el marco mental para ser una parte de la familia. Esto es colocado allí por el Espíritu Santo en el nuevo nacimiento (2ª Co.1:21,22; 5:5;  Ef. 1:14).  

Los hijos de Dios son predestinados, según Ef. 1:5 y Ro. 8:29,30.  ¡Ellos no han obrado para buscar a Dios, sino que fueron de antemano conocidos por Dios y elegidos para ser sus hijos, y él les dio una herencia antes de que ellos estuviesen conscientes de ser escogidos!  A ellos se les conoce por su forma de vivir según el Espíritu en lugar de la carne (Ro. 8:12-17), significando que ellos han desechado la noción de que ellos pueden agradar a Dios realizando leyes proscritas, y han recibido al Espíritu Santo morando dentro de ellos para permitirles vivir por el Espíritu. Usted no puede vivir POR el Espíritu a menos que el Espíritu viva EN usted, y los Fariseos y los testigos de Jehová les niegan el nuevo nacimiento a sus miembros, escogiendo en cambio seguir una religión de hacer y no hacer. Ellos son como los esclavos, que no tienen realmente una herencia, y quiénes deben para siempre demostrarles a sus amos su lealtad, al tiempo que nunca estarán completamente seguros de tener permanentemente su favor.

La Watch Tower tuvo que proponer una explicación alterna para las declaraciones de Pablo respecto a la adopción. El primer paso era negar esta “adopción” en el cuerpo de Cristo a todos menos a los 144,000, los élites, quienes fueron escogido de entre los testigos de Jehová antes del 1935.  Para el resto de los testigos de Jehová, la “adopción” a la familia de Dios sólo vendrá después de los 1000 años, esto si es que pasan la prueba y de obediencia. ¡Ellos ni siquiera son “hijos de Dios” todavía en el sentido bíblico, puesto que ellos sólo recibirán la adopción como hijos después que pasen los 1000 años!  Noten sus declaraciones que ilustran esto (el énfasis se le agregó):

Jesucristo como el Moisés Mayor ahora media el Nuevo Pacto hacia su remanente la Israel espiritual, pero él no está engendrando aún los niños terrenales. Es decir, él no le está dando todavía a las “otras ovejas” el lugar de ser hijos suyos, hijos de “El Padre eterno”. (Isa. 9:6)  Pero estos fieles lo serán durante su reino de mil-años después de Armagedón; y ahora, en virtud de la perspectiva para en el futuro ser hijos perfectos de Jehová, ellos se dirigen a él probablemente como “Padre Nuestro”. (La Atalaya, en inglés del 15 de agosto de 1945, Pág. 253)

Por lo tanto, antes de adoptarlos como sus hijos libres por medio de Jesucristo, Jehová Dios someterá a todas estas criaturas humanas perfeccionadas a una prueba cabal para todo tiempo.  (Libro: Vida Eterna en Libertad de los Hijos de Dios, 1966, Pág. 398, Párr. 36)

Jehová Dios justificará, declarará justos, sobre la base de su propio mérito a todos los humanos perfeccionados que hayan pasado aquella prueba final y decisiva de la humanidad. Los adoptará y reconocerá como sus hijos por medio de Jesucristo. (Ibíd., Pág. 400, Párr. 39) 

Después de eso, cuando la prueba que se efectuará al fin del reinado de mil años de Cristo sea cosa del pasado y todos los que entonces se rebelen hayan sido destruidos para siempre, Jehová adoptará amorosamente como hijos suyos mediante Cristo a todos los humanos perfeccionados que habrán resultado leales. Éstos llegarán a ser parte de la familia universal unida de Dios,...  (La Atalaya, del 15 de agosto de 1984, Pág. 27, Párr. 4)

También se somete a prueba la integridad de los que componen la “grande muchedumbre”.  El que se mantengan fieles ahora y durante el Reinado Milenario y pasen la prueba final resultará en que Jehová los declare justos como humanos perfectos, junto con los resucitados que lleguen a ser parte de las “otras ovejas” de Jesús...   Entonces serán, como lo fueron originalmente Adán y Eva, la parte visible de la organización universal de Jehová. (La Atalaya, del 15 de octubre de 1985, Pág. 31)

El nombre “Testigos de Jehová” se aplica específicamente a los ungidos de Dios que han sido sacados del mundo y hechos testigos para Jehová, y estos solos llevan el nuevo nombre...  la organización oficial de Jehová en la tierra consiste de su remanente de ungidos, a los Jonadabs que caminan con los ungidos serán instruidos, pero no para ser líderes. (La Atalaya, en inglés del 15 de agosto de 1934, Pág. 249)

Todo lo anterior es un esfuerzo para hacer que parezca bíblico lo que dicen. ¡Sin embargo, por su propia confesión, la mayoría de los testigos de Jehová NO PUEDEN nacer de nuevo, ellos NO PUEDEN considerarse ni salvos ni predestinados, ellos NO PUEDEN declararse justificados en el sentido cristiano (compare con  La Atalaya, del 15 de febrero de 1986, Pág.19), y ellos NO SERÁN perfectos ni incluso considerarse como hijos de Dios o parte de “la organización de Dios” hasta que ellos pasen una prueba final de 1000 años!  En adicción, Cristo inclusive no es su mediador:

Por eso, en este sentido estrictamente bíblico Jesús es el “mediador” solo para cristianos ungidos.

 

El nuevo pacto terminará con la glorificación del resto que hoy está en ese pacto mediado por Cristo. La “grande muchedumbre” de “otras ovejas” que se forma hoy no está en ese nuevo pacto. Sin embargo, por asociarse con el “rebaño pequeño” de los que todavía están en ese pacto llegan a estar bajo los beneficios que fluyen de ese nuevo pacto. (La Atalaya del 1º de abril de 1980, Pág. 32  [compare con  La Atalaya, del 1º de septiembre de 1984, Págs.13,14])


¿Cuál, pues, es el papel de Cristo en este programa de salvación? Pablo pasa a decir: “Hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres [no todos los hombres], un hombre, Cristo Jesús, que se dio a sí mismo como rescate correspondiente por todos.”  (
[las cursivas y paréntesis por ellos] La Atalaya del 1º de mayo de 1980, Pág. 26)

El énfasis se pone en luchar para obtener la propia salvación de uno, como si esto se tratase de un proceso de seguir reglas y procedimientos. Pablo sí habla de “ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor”, en Fil. 2:12 y la Watch Tower cita esto a menudo, pero ellos siempre parecen que no pueden ver el próximo verso y su declaración aclaratoria:  “porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.” (v.13)  Pablo está diciendo que es el Espíritu Santo morando dentro de usted quien está haciendo la obra de salvación; ¡Mientras usted viva en el Espíritu, su salvación está firmemente establecida!  Sin embargo, la Watch Tower emplea este pasaje para transmitir otra idea:

Dios ha hecho arreglos para que las “buenas nuevas del reino” se proclamen y que cada persona tenga la oportunidad de obrar su propia salvación.  (La Atalaya, del 1º de febrero de 1985, Pág. 5)

Hablando del tiempo bajo los 1000 años del reinado de Cristo, la Watch Tower transmite esta idea más allá indicando que el lograr la perfección es considerablemente un proceso humano:

De modo que todo en el cielo y en la Tierra ahora será para ayuda de los de la  “grande muchedumbre” sobreviviente para que venzan y amortigüen la ley del pecado en sí mismos y edifiquen justicia, poniendo sus cuerpos en sujeción a sus mentes y corazones con los cuales sirven a la ley de Dios.  Jesucristo el Rey reinante los mantendrá constantemente ocupados con obras de justicia. (Libro: Vida Eterna en Libertad de los Hijos de Dios, 1966, Pág. 388, Párr. 18) 

Finalmente, a través de ellos mismos conseguir amoldarse hasta hacerse justos anularán la “ley del pecado”, y se tornarán según ellos en criaturas humanas perfectas, como lo era de perfecto Adán en el jardín del Edén.

Según ellos, así como aquellos de la “grande muchedumbre” cada vez más consigan cultivarla, y que persista la justicia, adentro de ellos, se les darán curación física y mejoras. (Ibíd., Págs. 391, 392)

El tener la perfección y lograr no pecar ellos lo ven como un proceso de cambiarse uno mismo, no a Dios obrando en usted a través de la persona del Espíritu morando en usted. Noten su énfasis en los esfuerzos personales intentando cambiar sus personalidades:

Estas personas, que son mansas como ovejas, son a las que Jehová enseña ahora mediante su creciente organización visible. Aprecian lo que aprenden, y se esfuerzan por rehacer su personalidad a la imagen de Dios. (La Atalaya, del 15 de enero de 1985, Pág.18)

Pablo clasificó a los Fariseos como estar en la carne por sus esfuerzos para conformarse a las reglas separadamente del Espíritu Santo (en otros términos, intentando cambiar sus personalidades, o convertirse en “santo”):

Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia. Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios; (Ro. 10:3)

TJ: SANTIAGO DICE:  “LA FE SIN OBRAS ES MUERTA”.  

¡Muy cierto! Si usted no tiene obras para mostrar o demostrar su fe, esto mostraría que tiene una fe muerta. No obstante la Biblia está llena de ejemplos de hombres de Dios como Sansón, David, Ezequías, Pedro, etc. quienes regularmente no sólo nos mostraron obras de fe, sino que también mostraron gran falta de fe y desobediencia a Dios. Usted también, podría aplicarle a ellos la declaración de Santiago durante esos tiempos, no obstante, su vida global era una de fidelidad. Simplemente porque una persona no esté demostrando la fe en cada momento esto no significa que ellos no sean cristianos. Solo significa que ellos pueden estar caminando momentáneamente en la carne.

La fe puede ser considerada una “obra” en ocasiones, cuando Jesús le contestó a la multitud quienes lo cuestionaron cuando ellos dijeron: 

Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?

Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado. (Juan 6: 28,29)

Sin embargo en el sentido normal de la palabra “obrar” (significando actuación de hechos), uno no puede desplegar ser justo por sus obras. Pablo dice: 

Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios. Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia. (Ro. 4:2-5)

Pablo ataca el punto de vista que usted puede lograr ser justificado a través de seguir un sistema de leyes u organizaciones: 

Está claro, entonces, la promesa de Dios de darle toda la tierra a Abraham y a sus descendientes no fue porque Abraham obedeció las leyes de Dios sino porque él confió que Dios mantendría su promesa. Así que si usted todavía reclama que las bendiciones de Dios son para aquellos que son “suficientemente buenos”, entonces usted está diciendo que las promesas de Dios para aquellos que tienen fe es una sin sentido, y que la fe es necia. Pero el hecho del asunto es este: cuando intentamos ganarnos la bendición y salvación de Dios mediante guardar sus leyes nosotros siempre terminamos bajo su ira, porque siempre fallamos al no guardarlas. ¡La única manera que podemos impedir violar las leyes sería no tener ninguna para violar! (Romanos 4:13-15 [traducido de The Living Bible], ‘La Biblia Viviente’, en inglés)

Noten lo poderosas que son las declaraciones de Pablo:  

[1] Confiar en Dios de corazón justificó a Abraham. 

[2] Intentando lograr tener un nivel de bondad no es la manera correcta; de hecho,  

[3] Usted terminará bajo la ira de Dios al intentar hacerlo.

[4] No puede haber un sistema de leyes junto con el pacto de la gracia, ya que se oponen entre sí. Usted debe tener al Espíritu Santo morando en usted, permitiéndole que él obre en su salvación.   

TJ: “AUNQUE NO NOS PODEMOS DECLARAR JUSTOS POR TODA LA VIDA HASTA EL FIN DE LOS MIL AÑOS, NOS PODEMOS DECLARARNOS JUSTOS EN CIERTO SENTIDO.”

Éste es un reciente esfuerzo para encubrir su acercamiento claramente antibíblico sobre la justificación. En La Atalaya del 1º de diciembre de 1985, una serie de artículos comienzan con: ‘Declarados justos “para vida”’, y lo que eso significa. Un esfuerzo es hecho para tratar de comparar el sacrificio de Cristo como si fuese un acuerdo donde uno “abona” méritos a la cuenta, entonces Jehová le ‘borrar’ o ‘tachar’ los pecados a ese hombre, permitiéndole volver a empezar y construir la obra correcta con Dios.  Noten cómo ellos expresan esto:

Aquel fue un sacrificio equivalente, o correspondiente, puesto que Jesús, como hombre perfecto, recobró por compra lo que Adán el hombre perfecto perdió. Después de haber satisfecho el requisito de la justicia, Jehová está amorosamente dispuesto a ‘borrar’ o ‘tachar’ los pecados que se imputan o cargan a la cuenta del “hombre que tiene fe en Jesús”.  Si dicho hombre permanece fiel, Jehová no solo se retiene de ‘imputarle sus ofensas’, sino que de hecho le abona en cuenta justicia.  Mediante este misericordioso arreglo de abonar mérito ‘muchos han sido constituidos justos’. (Pág. 9, Párr. 6)

A propósito, esto revela uno de los errores más grandes de los testigos de Jehová cuando ellos dicen que Cristo solo murió por los pecados de Adán, sin ninguna mención o discusión sobre los pecados personales contra Dios.  La Biblia revela que frecuentemente nosotros pecamos deliberadamente contra Dios, y esto no es absolutamente debido al “pecado de Adán” (compare los grandes pecados de Manasés contra Yahweh y su arrepentimiento en 2ª Cr. 33:1-17 ― esto no se debe absolutamente al pecado Adámico”).  La Watch Tower no puede concebir la profundidad del pecado del hombre y su depravación. Ellos no comprenden que aun cuando nuestros pecados pasados hayan sido perdonados, nosotros todavía continuaremos cayendo cortos de esa justicia perfecta, y regularmente pecaremos deliberadamente. La sangre de Cristo debe cubrir el pecado ADÁMICO como también los incesantes pecados PERSONALES contra Dios y los hombres.

La última declaración citada en La Atalaya no es una nueva enseñanza, sino un énfasis dado para así pavimentar el camino de una consideración revisada en el 1985, qué, aunque hay “dos clases” de cristianos, los 144,000 quiénes vivirán en el cielo y la “grande muchedumbre” que se mantendrá en la tierra, ambos comparten UN solo tipo de justificación, al mismo tiempo que sólo los 144,000 comparten una forma adicional, superior de justicia. Citaremos de La Atalaya:

Hay dos aspectos de la justificación, o declaración de justicia:

 

  1) Dios cuenta a tal persona como libre de culpa

 

  2) Dios declara que la persona es perfecta y merecedora de vida eterna en la Tierra

 

  A los 144.000 cristianos ungidos se les declara justos en ambos respectos. Ellos sacrifican sus derechos a la vida humana y son engendrados como “hijos” espirituales llamados a ser reyes y sacerdotes con Cristo en los “nuevos cielos”.  [La Atalaya del 1º de diciembre de 1985, Recuadro en la página 11]

La idea transmitiéndose aquí es que aquellos de la “grande muchedumbre” pueden ser considerados relativamente “libres de culpa” comparándolo con el resto de la humanidad. Hablando de los hombres fieles del Antiguo Testamento (a quiénes se le clasifica como de la “grande muchedumbre”):

[Jehová] Amorosamente los contó como relativamente libres de culpa en comparación con la mayoría de la humanidad alejada de Dios. Les otorgó verlos o considerarlos como justos, al declararlos justos hasta el grado que era apropiado en aquel tiempo. (Ibíd. Pág. 14, Párr. 6)

Ellos entonces intentan demostrar que a Abraham no se le “declaró justo para vida”, sino que sólo se le considera justo en comparación con el resto del mundo.  Ellos le acceden ser llamado amigo de Dios pero no ser hijo de Dios:

Sí; debido a su fe, Abrahán fue declarado justo como amigo de Jehová, no como hijo con derecho a vida humana perfecta o a gobernación real con Cristo. Es interesante que, con relación a la justicia de Abrahán, Robert Girdlestone, en el libro Synonyms of the Old Testament, escribió: “No se trata de una justicia absoluta, es decir, una que recomendara a Abrahán ante Dios como derechohabiente para heredar la condición de hijo”. (Ibíd. Pág. 15, Párr. 10)

¿Qué Robert Girdlestone realmente estaba diciendo en su libro? ¿Él estaba llevando la idea de la Watch Tower de una “justicia parcial”?  

Éste es otro ejemplo de sus citas quiméricas de los eruditos para tratar de probar sus puntos. Ellos escogieron un aspecto de la justicia de Abraham como se discute por Girdlestone, pero no mencionaron la otra parte de la discusión. En realidad Girdlestone continúa diciendo:

...el pasaje no nos enseña que la fe de Abraham fue considerada o estimada por Dios como si esto fuera justicia ―una cualidad tomándose por otra― sino debido al hecho que él tuvo fe en las promesas, Dios lo aceptó, lo liberó del cargo de pecado, lo declaró justo, y le concedió a él una herencia. (Synonyms of the Old Testament [“Sinónimos del Antiguo Testamento”], por Girdlestone, Pág.183)

El punto que Girdlestone está haciendo, y qué la Watch Tower totalmente tuerce, es qué Abraham era justo; Dios le concedió a él la condición de hijo y por consiguiente la ABSOLUTA justificación fue el resultado. Girdlestone dice que hay dos aspectos sobre la justificación de Abraham: [1] la justificación de Abraham como se menciona en Gén 18:19 era RELATIVA puesto que no era perfecto ni por sí mismo, [2] pero que Dios concedió sobre Abraham ABSOLUTA justificación en Gén. 15:6 como resultado de su condición de hijo hacia Dios. Él le da énfasis a esto hablando de los Israelitas traídos a Canaán como estando “educados en la idea que su(s) herencia no sería considerada como un premio por un mérito humano, sino sería recibido como un regalo del Dios quien guarda sus pactos.” (Ibíd., Pág.184)

Contrario a la Watch Tower, Girdlestone creyó que Dios ve la justificación en sus siervos en los términos que se refiere a su fe (aunque puedan ser imperfectos), entonces subsecuentemente concede sobre ellos su ABSOLUTA JUSTIFICACIÓN. ¡No obstante, la Watch Tower le niega a Abraham ó a la moderna “grande muchedumbre” que reciban esta justificación o condición de hijo, en efecto reclamando que ellos deben trabajar para conseguir lograrla!

Las buenas obras que hacen a uno “relativamente justo” según la Watch Tower involucran la obediencia a las políticas de la organización. Dos de los cuatro requisitos por ganar la vida eterna como son mencionados en La Atalaya del 1º de julio de 1983 es que uno debe estar asociado con la organización:

Para recibir vida eterna en el Paraíso terrestre, tenemos que identificar a esa organización y servir a Dios formando parte de ella. (Pág. 12)

 

El cuarto requisito está estrechamente relacionado, en que uno tiene que serle fiel al gobierno de Dios (como está representado por la Sociedad Watchtower) y esparcir su mensaje por todo el extranjero. Según La Atalaya del 1º de diciembre de 1985:

 

Con el tiempo, los nombres de todos los que ejerzan fe en la sangre de Cristo y efectúen “obras” apropiadas serán escritos en “el libro de la vida”. (Págs. 17-18)

Inclusive aún con “nueva luz” sobre la “relativa justificación” la “grande muchedumbre” todavía no tiene a Cristo como su mediador, ni pueden llamarse hijos de Dios, ni tampoco son ‘Declarados justos “para vida”.’

El tema de la lealtad a la “organización de Dios” continuó a todo vapor a través de los años ‘80’. Una publicación titulada, Seguridad Mundial Bajo El Príncipe de Paz, presentada en sus Asambleas de Distritos en 1986, tiene por lo menos tres capítulos donde se alardea sobre la organización.

¿LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ SON “SALVOS”?  

Durante décadas, la Watch Tower ha proclamado la idea que usted nunca está seguro de su salvación; que depende de su actuación. Entre tanto a ellos se les enseñan que ellos pueden decirle a otros que ellos se “salvan” en una base momentánea, esto si son acorralados por algún cristiano (vea Razonamiento a Partir de las Escrituras, Pág. 344), ellos viven con un miedo de perder sus vidas en el Armagedón. Después de citar uno de sus pasajes favoritos Sof. 2:3, en La Atalaya del 15 de abril de 1977, dicen:

¿Por qué dice: “Probablemente sean ocultados en el día de la cólera de Jehová”?  Es porque esas palabras originalmente aplicaron a la nación de Israel antes de que fuera destruida en 607 a. de la E.C., y era una cuestión de mostrar Dios misericordia a los que obedecen. Estas palabras son, pues, un recordatorio de que no podemos abusar de la misericordia de Dios. (Pág. 241, Párr. 20)

¡Sin embargo, mientras sobrevivir la destrucción de Jerusalén no fue garantizado, la salvación a través de Cristo sí lo es! ¿La Biblia lo pone bien claro que usted está en una de dos condiciones, ya sea perdido ó salvado, muerto ó vivo (Ef. 2:1-6). Si usted está vivo, es porque usted está EN CRISTO y resucitó con él, y lo sentó en los lugares celestiales (verso 6). Usted es miembro de UNA FAMILIA, que está edificada sobre el fundamento de los profetas (el Antiguo Testamento) y los apóstoles (el Nuevo Testamento). (Ef. 2:19-22) ¿Qué significa estar “en Cristo”?

Pablo dice: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí”. (Gál. 2:20)  Gálatas 3:26-28 dice que: “pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús”.

Juan nos dice que: “Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios” (1ª Juan 5:1).  Él continúa: “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna.” (1ª Juan 5:13). Juan 5:24 dice: “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree AL que ME envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.”


 

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